"El dinero para un entierro, o sea, dinero marcado para pagarle un funeral digno a una persona querida, ilustra cómo surgen conflictos cuando el dinero está marcado para sobrellevar situaciones sociales difíciles", se consigna en El significado social del Dinero. "Este dinero ha sido marcado de una manera persistente por los pobres como un deber sagrado, que a menudo se antepone a otras necesidades. El dinero para la muerte fue, y todavía lo es, distinto del dinero para el alquiler, la comida o la ropa. Para los pobres, un funeral pobre representa la amenaza de la mácima degradación personal y social", puntualiza la autora, Viviana Zelizer.
"¿Significa esto que las personas pudientes no marcan el dinero para la muerte? Liberados del fantasma de un entierro a cargo del Estado, las personas de clase media y alta no separan el dinero para los funerales, pero de todas maneras distinguen el dinero para la muerte de otros ingresos o gastos de rutina -contrasta la socióloga-. Sin duda, regatear o comparar precios en gastos como los de un funeral, aunque sean actitudes sensatas, se consideran sacrílegas".
Acerca de los recursos destinados a la muerte
Relación de las clases sociales con el dinero para los funerales